-:- El crimen contra la tambi茅n candidata regional, cometido en plena campa帽a electoral, expone el avance del sicariato en el pa铆s -:-
馃憠 La China Polo, la mujer robusta e irreverente que se jactaba de no casarse con nadie, se apart贸 unos pasos de la multitud.
El s谩bado 19 de septiembre se encontraba en un mercado de 脕ncash, al norte de Lima, haciendo campa帽a cuando un medio local le pidi贸 una entrevista al paso. La c谩mara segu铆a grabando cuando un hombre se acerc贸 por detr谩s y le dispar贸 en la cabeza. Susy Ysabel Aponte Polo ten铆a 43 a帽os, cuatro hijos y era periodista.
Tambi茅n aspiraba a convertirse en la nueva gobernadora de 脕ncash, una regi贸n de enorme riqueza minera con profundas brechas sociales. Dirig铆a un dominical rabioso en redes sociales, donde encadenaba denuncias sin pausa.
Despu茅s del estruendo del disparo, el esposo de la China Polo se quit贸 la camisa e intent贸 contener la sangre mientras el atacante escapaba entre los puestos del mercado. Su personal de seguridad sali贸 tras 茅l. Hubo un intercambio de disparos.
El sicario recibi贸 impactos en el hombro izquierdo y el antebrazo derecho, y otro proyectil le roz贸 la mand铆bula. Herido, el supuesto autor del ataque, Luis Obispo D铆az, de nacionalidad venezolana, todav铆a alcanz贸 a subir a una mototaxi despu茅s de amenazar a su conductor.
No lleg贸 lejos. Un polic铆a que estaba de franco advirti贸 lo que ocurr铆a y alert贸 a la comisar铆a de Caraz. Los agentes emprendieron la persecuci贸n, lo alcanzaron poco despu茅s y finalmente lo redujeron.
Nueve d铆as antes de morir, la China Polo hab铆a denunciado que recibi贸 llamadas desde tres c谩rceles para advertirle que un alto mando policial quer铆a matarla.
Se帽al贸 directamente al general V铆ctor Revoredo Farf谩n, entonces jefe de la Divisi贸n de Investigaci贸n Criminal, a quien hab铆a cuestionado por sus presuntos nexos con organizaciones criminales y por haber aparecido, seg煤n ella, en estado de ebriedad en algunas entrevistas.
Pidi贸 protecci贸n al Estado. Y efectivamente, cont贸 con un cord贸n policial durante su campa帽a en 脕ncash, pero el d铆a que la mataron solo la custodiaba su seguridad personal. La China Polo llevaba un chaleco antibalas, pero fue asesinada de un balazo en la cabeza.
Las pesquisas indican que el crimen fue preparado cuidadosamente desde Lima por una organizaci贸n de sicarios. Participaron por lo menos cinco ciudadanos venezolanos, seg煤n la investigaci贸n. Se presume que Ronald Toro Ardila se encarg贸 de toda la log铆stica. Obispo lleg贸 a 脕ncash d铆as atr谩s para seguir a la v铆ctima. Pero dada la complejidad del encargo, Toro le habr铆a enviado refuerzos: Edinson Corzo, Valeria Torres y un tercer sujeto cuya identidad a煤n se desconoce. Seg煤n revel贸 el programa Beto a Saber, los tres quedaron registrados por las c谩maras de seguridad del hotel donde se hospedaba Obispo, situado a apenas tres cuadras del lugar donde fue asesinada la China Polo.
Hasta ahora solo han sido detenidos Luis Obispo y Ronald Toro. En un principio, la Fiscal铆a abri贸 diligencias por feminicidio, pero luego, ante la presi贸n de la prensa independiente, cambi贸 la investigaci贸n a sicariato. La pregunta central, sin embargo, sigue intacta: qui茅n pag贸 por el crimen y por qu茅. Al d铆a siguiente del asesinato de la China Polo, el general V铆ctor Revoredo fue removido de su cargo. Coincidentemente, el Ministerio del Interior realiz贸 una reestructuraci贸n y orden贸 cambios en los cargos de m谩s de veinte oficiales generales. Revoredo ha sido reasignado a la Direcci贸n de Asuntos Internacionales de la Polic铆a Nacional.
El asesinato de la China Polo, registrado en video, es la escena de horror m谩s reciente en un pa铆s que acumula preliminarmente 302 homicidios desde que inici贸 el gobierno de Keiko Fujimori el 28 de julio. A pesar de las evidencias y el revuelo de su caso, el Sistema Nacional de Defunciones ha consignado que su tipo de muerte “no se conoce”, lo cual pone de manifiesto que las cifras de homicidios en el Per煤 podr铆an ser mayores.
La China Polo naci贸 en Chimbote, una ciudad portuaria en la costa norte peruana, pero viv铆a en Lima, en una zona acomodada, donde instal贸 un estudio de grabaci贸n. El periodismo termin贸 conviviendo con una ambici贸n que arrastraba desde hac铆a tiempo: entrar en pol铆tica. Primero quiso postular al Congreso y luego acept贸 competir por el gobierno regional de la tierra donde naci贸. Desde julio se dedic贸 por completo a la campa帽a.
Los reportajes de su programa se concentraban en denuncias de corrupci贸n en el Gobierno central, la Polic铆a y las regiones de la costa norte. En el 煤ltimo tiempo, su equipo period铆stico hab铆a percibido el peligro. Las amenazas llegaban desde distintos frentes y, como algunos periodistas le han comentado a este diario, evitaban firmar los reportajes m谩s comprometedores.
La biograf铆a judicial de la comunicadora a帽ade otra capa. Era acusada de liderar una presunta red para conseguir licencias de conducir fraudulentas, y afrontaba un pedido de 12 a帽os de prisi贸n, entre otros procesos. “Siempre nos dijo que era una persecuci贸n”, cuenta Micaela Mallma, exreportera de ‘la China Polo dominical’. Mallma la defiende de quienes ponen en tela de juicio su transparencia. “Ella no injuriaba, ten铆a informaci贸n. ¿C贸mo pueden decir que extorsionaba o chantajeaba si no se amarraba con nadie?”, dice.
En las redes sociales, una parte del debate se ha centrado en si la China Polo contaba con las credenciales para ser llamada periodista a pesar de no haber pasado por ninguna facultad. Zuliana Lainez, presidenta de la Federaci贸n Internacional de Periodistas, sostiene que esa discusi贸n es absurda y que lo m谩s relevante es c贸mo ejerci贸 el oficio. “Si como candidata mantienes un espacio informativo para golpear a tus rivales pol铆ticos, ¿est谩s haciendo periodismo o m谩s bien lo est谩s empleando como una herramienta pol铆tica?”, cuestiona. Y a帽ade: “Muchos jueces y fiscales ten铆an miedo de fallar en su contra. Su perfil era cuestionable. Eso no quita que no haya que condenar el crimen y exigir que se investigue a fondo”.
El crimen se produce en un contexto hostil para la prensa peruana. Hasta julio de 2026, la Asociaci贸n Nacional de Periodistas del Per煤 ha registrado 240 ataques en contra de los hombres y mujeres de prensa. En 2025 fueron 458, la cifra m谩s alta en treinta a帽os. En ese a帽o fueron asesinados cuatro periodistas de regiones, vinculados a investigaciones sobre el poder y atacados por sicarios. Ninguno de esos cr铆menes ha sido esclarecido todav铆a.
La China Polo fue enterrada el martes en Nuevo Chimbote, en 脕ncash. Hab铆a anunciado que en su siguiente programa revelar铆a informaci贸n delicada sobre un candidato a la alcald铆a de Huaraz, la capital de la regi贸n. La emisi贸n no sali贸 y no est谩 claro si ese material guarda relaci贸n con el crimen. Un miembro de su equipo todav铆a intenta asimilar lo ocurrido. “Ella era la jefa. No sabemos qu茅 va a pasar. Todav铆a seguimos en shock”.